Detrás de la roca
El detalle absoluto como forma de vida.
Hay quien mide las obras en metros cuadrados. Yo prefiero medirlas en pulsaciones.
Soy Pako. Vengo del mundo de la precisión microscópica y hoy construyo mundos de piedra.
Esta es mi historia... pero en realidad, es la precuela de la tuya.
ORIGEN
De lo invisible a lo inmenso
Durante años, mi mundo cabía bajo la lente de un microscopio. Me dediqué a reparar tecnología uniendo puntos invisibles al ojo humano. Gestioné equipos, conviví con el caos y con la prisa de miles de personas. Fui eficiente, fui rápido y fui referente.
Pero en medio de ese vértigo descubrí algo: la excelencia no convive bien con el ruido. La verdadera calidad necesita silencio.
Siempre transformé mis espacios con mis propias manos, sin delegar ni un solo oficio. Adapté cuatro locales distintos a mi evolución hasta llegar al último, en 2014. Allí, buscando pasar de lo masivo a lo cercano, ejecuté cada detalle de la reforma persiguiendo la paz que yo mismo necesitaba.
Fue el detonante. Tras esa obra empecé a vivir una doble vida: la creatividad había salido al mundo real y pedía más espacio.
Entonces entendí que un lugar especial tiene que transmitirte una sensación que no sepas explicar. Cuando los clientes entraban en esa tienda tecnológica y pedían quedarse «un rato más» solo para respirar, supe que el cambio era inevitable.
Y el punto de inflexión llegó en el silencio de la pandemia, a principios de 2021: diseñé y levanté una agencia de viajes con libertad total, con una atmósfera tan única que la gente iba solo a verla. Ahí decidí dejar de arreglar objetos para empezar a dedicarme a lo que de verdad quería: crear atmósferas reales.
METAMORFOSIS
Manos de artesano, mente de ingeniero
Me aburre lo convencional. Mi cabeza funciona con una mezcla extraña: por un lado, la lógica estructurada de la tecnología; por otro, la necesidad visceral de imaginar qué historia contará un espacio dentro de unos años… y darle forma con mis propias manos.
La semilla se plantó en 1999, trabajando como electricista en Terra Mítica. Ver cómo se levantaban mundos que, de lejos, parecían imposibles… me impactó tanto que al volver a casa convertí mi propio salón en un castillo medieval con vigas y sillares, usando mortero corriente y pura intuición. La pasión ya estaba ahí; solo le faltaba técnica.
Años después pasé de la microsoldadura al tallado profesional. Del chip a la roca de gran formato. Cambió la escala, pero no el estándar: o queda verdad… o se vuelve a hacer.
Hoy fusiono esos dos mundos: uso la IA para visualizar lo que aún no existe y mis manos para hacerlo real.
MENTORES
Nadie llega lejos caminando solo
En 2022, tras años cultivando esta pasión a tiempo parcial, necesitaba dar el salto definitivo. Recuperar la ilusión. Profesionalizar el instinto. Lo encontré en Valderrobres, de la mano de la familia Estecha.
Ellos no solo me enseñaron el oficio; me enseñaron a honrarlo.
En Toño encontré un espejo: el artista que me enseñó que puedes emocionarte hablando de creatividad, y que la pasión es innegociable.
De Isaías aprendí a pisar el suelo: honestidad, humildad y el recordatorio constante de que el arte, para ser real, también tiene que ser sostenible.
Y en Edu vi la confirmación de que este oficio no tiene fronteras cuando se mira con visión.
Sigo volviendo a ellos cuando necesito recargar energía creativa. Son parte de mi ADN profesional.
No olvido el día en que, profundamente emocionado, les hice una promesa:
Conseguiré que estéis orgullosos de haberme enseñado este oficio.
Cada piedra que tallo hoy en Tematiza2 es mi forma de cumplir esa palabra.
FILOSOFÍA
Construir atmósferas
No creo en los decorados: esos espacios que quieren ser… pero no son. Para mí, una obra no es un trámite. Es un reto que resolver y una oportunidad para crear.
Trabajo con música épica porque la emoción es mi combustible. Si un proyecto no me hace vibrar, no sé hacerlo.
- Libertad creativa (con criterio): mis mejores obras nacieron de una frase: «Haz lo que quieras». La condición siempre es la misma: que tú te reconozcas en el lugar.
- Verdad material: no busco el “así vale”; busco convencer a tus sentidos. Quiero que al tocar una pared dudes si es una creación reciente o si esa piedra lleva ahí cien años.
- Calma: ya no corro. La prisa es enemiga del alma. Elijo pocas historias para contarlas bien.
HOY
Del showroom a tu obra
Diseño contigo en mi showroom de Albacete y lo ejecutamos en tu espacio. Con método, por fases y sin improvisar.
Aquí decides con muestras reales en la mano. No solo eliges el color; compruebas cómo la luz dibuja la textura y cómo las sombras cambian el carácter de la piedra según la hora del día. Tienes que verlo para creerlo.
Trabajo con materiales que maduran. Uso morteros técnicos y áridos que no envejecen, se curten. Cuanto más tiempo pasan a la intemperie, más duros y resistentes se vuelven. No busco que la obra dure diez años; busco que me sobreviva.
PROPÓSITO
No busco riqueza, busco huella
No quiero hacerme rico acumulando obras. Busco la felicidad de crear algo que genere emociones y que permanezca en el tiempo.
Si buscas a alguien que ejecute sin preguntar, hay muchas opciones.
Si buscas a alguien que se tome tu espacio como algo personal, entonces…

